La dana Adam ha dejado este fin de semana una de esas imágenes que cuesta olvidar. En Oliva (Valencia) empezó a llover en la madrugada del domingo y ya no paró. Los pluviómetros de Avamet recogieron unos 640 l/m² en poco más de 24 horas, 450 de ellos en una sola noche. AEMET llegó a medir 131,9 l/m² en una hora en la zona de la playa. Y nos ha llevado a una pregunta más cercana: ¿cuáles son las zonas inundables de Logroño?
Con esas cantidades, el agua no tiene adónde ir. Las imágenes desde el helicóptero de la Guardia Civil mostraban calles con un metro de agua y coches casi sumergidos. Algunas carreteras quedaron cortadas por completo. Hubo rescates en helicóptero y la UME se desplazó a Oliva y a Pego. La Delegación del Gobierno pidió a los vecinos de la Safor y la Marina que no se movieran y subieran a zonas altas. Lo hemos ido siguiendo hora a hora en nuestras redes sociales.
En La Rioja no tenemos el Mediterráneo al lado, pero sí ríos que se desbordan. Por eso hemos revisado el histórico de crecidas del Ebro y la cartografía oficial de zonas inundables de Logroño. El Ministerio para la Transición Ecológica y la Confederación Hidrográfica del Ebro publican los mapas de zonas inundables de todo el río, calle a calle, en el visor del SNCZI. Y el CEDEX guarda en su anuario de aforos los caudales del Ebro en Logroño desde los años cincuenta. Empezamos por la capital, y próximamente haremos lo mismo con el resto de La Rioja.
¿Qué significa una crecida «de cada 100 años»?
Los mapas oficiales de zonas inundables dibujan tres crecidas distintas. Cada una se identifica por su periodo de retorno: 10, 100 y 500 años. Es un nombre que se presta a confusión, así que merece la pena explicarlo con calma.
Para calcularlo, los técnicos parten de la serie de caudales máximos que ha tenido el río cada año durante décadas. Con esa serie estiman qué caudal se alcanza, de media, una vez cada 10 años, una vez cada 100 y una vez cada 500. Después simulan cada caudal sobre un modelo del terreno muy detallado, medido con láser desde avión. Así dibujan hasta dónde llegaría el agua. Esas son las tres manchas que veréis en el mapa.
La clave está en ese «de media». Una crecida de 100 años no llega puntual una vez por siglo. Lo que significa es que, en un año cualquiera, hay un 1 % de probabilidad de que el río alcance ese caudal. La crecida de 10 años tiene un 10 % de probabilidad cada año, y la de 500 años, un 0,2 %.
Se entiende mejor con un dado. Imaginad que cada año el río tira un dado de 100 caras. La crecida de 100 años llega cuando sale el 1. Puede salir dos años seguidos, y puede no salir en tres siglos. Y el dado no tiene memoria, así que haber sacado el 1 este año no cambia nada para el siguiente. Por eso no hay contradicción en que el Ebro tuviera en Logroño dos de sus diez mayores crecidas en solo seis años. Fueron las de 2015 y 2021.
Lo que cambia la forma de verlo es el plazo. Un año suelto tiene pocas probabilidades, pero los años se van sumando. Esta es la probabilidad de que cada crecida llegue al menos una vez según el tiempo que pase:
| Plazo | Crecida de 10 años | Crecida de 100 años | Crecida de 500 años |
|---|---|---|---|
| 1 año | 10 % | 1 % | 0,2 % |
| 10 años | 65 % | 10 % | 2 % |
| 30 años | 96 % | 26 % | 6 % |
| 80 años (una vida) | casi 100 % | 55 % | 15 % |
Quien pase toda su vida junto al río tiene más probabilidades de vivir una crecida de 100 años que de no vivirla.

Las zonas inundables de Logroño
El tramo del Ebro a su paso por Logroño, junto al Iregua y el arroyo de Yécora (el barranco de Oyón), es un área con riesgo potencial significativo de inundación (ARPSI). Es la etiqueta que la Directiva Europea de Inundaciones reserva a los tramos donde una crecida puede hacer daño de verdad. La Confederación lo justifica por su historial, con 29 episodios de inundación registrados. El último fue a comienzos de marzo de 2024.

Estas son las zonas que marcan los mapas oficiales:
- Las Norias. Las instalaciones deportivas entran en la zona de la crecida de 100 años.
- La hípica militar y el camping La Playa. Quedan dentro ya con la crecida de 10 años. Son de los primeros puntos que el Ayuntamiento vigila cada vez que sube el río.
- El Puente de Piedra. El agua ocupa las riberas a ambos lados del puente, y con ellas el tramo del Camino de Santiago.
- El barranco de Oyón. En los mapas oficiales aparece como arroyo de Yécora. En una crecida se desborda a lo largo de su cauce hasta el Ebro.
- Las Cañas. El parque comercial y varias naves industriales cercanas entran en la zona de la crecida de 100 años.
- Varea y la desembocadura del Iregua. La mancha inundable es de las más amplias de todo el mapa.
Con la crecida de 500 años, el agua gana terreno en esos mismos sitios. También alcanza algunas edificaciones más, sobre todo aguas arriba de la ciudad.
El Ministerio también estima cuántas personas viven dentro de cada zona. Según esa estimación, en la de la crecida de 10 años vivirían unos 232 vecinos de Logroño. En la de 100 años serían unos 526, y en la de 500 años, alrededor de 1.045. En Villamediana de Iregua, por el Iregua, la estimación es de unos 85, 190 y 230.
El Iregua, otra zona inundable
El Iregua también tiene su zona inundable en Logroño. En una crecida fuerte ocupa sus sotos y parte de la vega, desde Villamediana y Alberite hasta Varea.
Es un río muy distinto. El Ebro avisa con días de antelación, porque el agua viene de muy lejos. El Iregua responde en horas a las lluvias de la sierra de Cameros. Por eso Protección Civil pide alejarse del parque del Iregua y de Varea cada vez que hay aviso. Pasó, por ejemplo, en marzo de 2025.
Las mayores crecidas medidas en Logroño
La mayor crecida medida del Ebro en Logroño es la del 13 de diciembre de 1959, con 1.920 m³/s de media durante todo un día. Son casi dos millones de litros por segundo, sin parar, durante 24 horas.
El recuerdo reciente es otro: la riada del 1 de febrero de 2015. Aquel día el Ebro llegó a 1.515 m³/s en su punta y a 5,40 metros en la escala de Logroño. La de diciembre de 2021 se quedó cerca, con 1.415 m³/s y 5,10 metros. Pero la serie más larga que existe es la del caudal medio de cada día. Comparando ese dato, la de 2015 es la sexta y la de 2021, la décima. Por delante quedan, además de 1959, las de enero de 1981, Nochevieja de 1960 a 1961, junio de 1977 y diciembre de 1980.

Dos detalles de la tabla. La crecida de junio de 1977 recuerda que el Ebro no solo crece en invierno. Y la de 2015 fue la mayor desde 1981 entre los años con datos, y por eso se recuerda como excepcional.
Una aclaración sobre los datos. Hasta 1998 el caudal se medía en la estación de El Cortijo, y desde 2006 en la de Logroño. Entre medias no hay serie, así que la tabla no puede incluir las crecidas de esos años.
¿Y si mañana crece el Ebro?
Las crecidas del Ebro en Logroño suelen llegar con aviso. La Confederación sigue la onda río arriba durante horas o días. El riesgo se concentra en las riberas y en lo que se ha construido cerca del agua, que son justo las zonas del mapa.
Cuando la Confederación y el Ayuntamiento avisan de una crecida, las recomendaciones se repiten. No hay que bajar a las orillas ni a los parques del Ebro y del Iregua. Tampoco cruzar con el coche caminos o vados con agua. Y conviene seguir los avisos de SOS Rioja y del 112.
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