El tiempo en La Rioja esta semana estará marcado por la estabilidad atmosférica y un ascenso progresivo de temperaturas impulsado por vientos templados del sur, con posibles nieblas matinales en el valle del Ebro y máximas que podrían acercarse o incluso superar los 20 °C en algunas zonas de la comunidad. Desde la tarde del lunes, pero sobre todo a partir del martes 17 de marzo, las altas presiones favorecerán un ambiente más tranquilo y cada vez más templado en buena parte de la comunidad.
Este cambio de patrón permitirá que el ambiente vaya adquiriendo tintes claramente primaverales, algo que además coincide prácticamente con la llegada de la primavera astronómica, que comenzará el 20 de marzo.
Un pasillo de vientos subtropicales impulsará el tiempo estable en La Rioja
La estabilidad atmosférica que dominará el tiempo en La Rioja esta semana estará directamente relacionada con el descuelgue de una profunda borrasca en el entorno de las Azores. Aunque esta borrasca no nos afectará directamente con precipitaciones, sí jugará un papel muy importante en la circulación atmosférica sobre la Península Ibérica. Al mismo tiempo, una dorsal anticiclónica se extenderá desde la Península hacia Francia y las Islas Británicas, generando junto con la borrasca atlántica un auténtico pasillo de vientos templados del sur de origen subtropical.
Entre ambos sistemas se establecerá un canal de circulación que permitirá que aire más cálido ascienda desde latitudes subtropicales hacia el norte de la Península, alcanzando también La Rioja.

Además, hacia la segunda mitad de la semana no se puede descartar la presencia de algo de polvo en suspensión, asociado a esta circulación de aire subtropical, algo que iremos siguiendo en los próximos días.
Las nieblas matinales y la inversión térmica podrían frenar las temperaturas en el valle del Ebro
Las nieblas matinales, junto al fenómeno de la inversión térmica, podrían convertirse en uno de los fenómenos meteorológicos más característicos del tiempo en La Rioja esta semana. Entre el martes 17 y el jueves 19 de marzo, la configuración atmosférica favorecerá el establecimiento de un flujo persistente de SurEste, que unido a la estabilidad atmosférica favorecerá la aparición de nieblas matinales o brumas altas en el eje del valle del Ebro.

Esto podría afectar especialmente a localidades como Logroño, Fuenmayor, Cenicero, Haro, Alfaro o Calahorra, donde las nieblas matinales podrían frenar parcialmente el ascenso térmico previsto. Esto significa que podríamos encontrarnos con temperaturas más altas en zonas de montaña que en el propio fondo del valle.


De hecho, no sería descartable que en municipios de la Ibérica riojana como Ezcaray, Laguna de Cameros, El Rasillo, Villoslada de Cameros, Cornago o Anguiano, se superen los 20 °C durante los días centrales de la semana, mientras que en el valle las máximas podrían quedarse algo más bajas, entre los 15 y 20 °C dependiendo de la persistencia de las nieblas. En cualquier caso, el ambiente será cada vez más suave y primaveral en buena parte de La Rioja.
Posible cambio de tiempo el próximo fin de semana
La evolución del tiempo en La Rioja podría volver a cambiar de cara al próximo fin de semana (21/22 de marzo), aunque por ahora la incertidumbre sigue siendo bastante elevada. Algunos escenarios de los modelos apuntan a que la dorsal anticiclónica podría desplazarse hacia el norte de Europa, modificando la configuración atmosférica sobre el continente. En ese contexto podrían entrar en juego dos sistemas distintos:
- Una masa de aire más frío e inestable avanzando de forma retrógrada desde el interior de Europa
- La borrasca situada actualmente en el entorno de las Azores avanzando hacia la Península

Si ambas áreas depresionarias terminan convergiendo sobre la Península Ibérica a partir del sábado 21 de marzo, el tiempo podría volver a inestabilizarse y refrescar. Por ahora se trata solo de una posibilidad todavía muy abierta, por lo que habrá que seguir muy atentos a la evolución del tiempo en La Rioja durante los próximos días. De momento el análisis de clusters (posibles escenarios) del modelo ECMWF apuesta por ello, en mayor (cluster 1) o en menor (cluster 2) medida.




