La masa de aire africano continuará afectando a la mitad este de la Península durante buena parte de la próxima semana, aunque los modelos empiezan a vislumbrar un cambio a partir del jueves.
Después de varias semanas con el calor como protagonista, la atmósfera todavía no está dispuesta a pasar página. Durante los próximos días volveremos a hablar de temperaturas muy elevadas en La Rioja, aunque esta vez con una diferencia importante respecto a episodios anteriores: el oeste peninsular comenzará poco a poco a notar el empuje del Atlántico, mientras que nosotros seguiremos en el lado más cálido de la circulación atmosférica.
Todo apunta a que esta situación se prolongará, al menos, hasta el jueves 16 de julio. A partir de entonces los modelos empiezan a dibujar un cambio de patrón que podría devolver el Cierzo y aliviar por fin las temperaturas.
Los centros de acción se mueven poco: La Rioja seguirá en el lado más cálido de la Península
La situación meteorológica apenas variará durante los próximos días. Las bajas presiones continuarán situadas al oeste de Portugal, favoreciendo un flujo persistente de componente sur sobre la Península Ibérica. Ese pasillo atmosférico seguirá impulsando masas de aire muy cálidas de origen norteafricano hacia buena parte del este peninsular.
Mientras tanto, el anticiclón favorecerá que el aire atlántico consiga abrirse paso por el oeste de España, estableciendo un marcado contraste entre ambas mitades de la Península.

Eso significa que mientras comunidades del oeste comenzarán a notar un alivio progresivo de las temperaturas, en La Rioja seguiremos dentro de la zona donde el calor continuará siendo claramente protagonista.
Además, durante la jornada del domingo se espera una nueva intrusión de polvo en suspensión que afectará especialmente a la mitad oriental de la Península, pudiendo dejar cielos más turbios y un ambiente todavía más bochornoso.

Cinco días más de calor intenso en La Rioja
En nuestra comunidad no todos los días serán exactamente iguales, ya que pequeñas variaciones en la dirección del viento podrán hacer oscilar ligeramente las temperaturas. Sin embargo, el denominador común seguirá siendo el calor.
Durante buena parte del fin de semana y arranque de la próxima semana las máximas volverán a moverse entre 36 y 40ºC en la Ribera del Ebro, mientras que en las zonas habitadas de la Ibérica oscilarán generalmente entre 30 y 34ºC.

Aunque este episodio no parece alcanzar la intensidad de las dos olas de calor anteriores, seguiremos hablando de valores claramente superiores a los normales para mediados de julio, con anomalías térmicas que podrían situarse de forma general entre 4 y 6ºC por encima de la media climática.

Si no hay cambios importantes en los modelos, el martes 14 de julio volverá a convertirse en la jornada más calurosa de la semana, con temperaturas próximas a los 40ºC en el valle y alrededor de los 35ºC en municipios habitados de la Ibérica.
Pocas tormentas… pero con el polvo sahariano como protagonista
La inestabilidad seguirá siendo bastante limitada durante la mayor parte de la semana. La jornada con mayor probabilidad de tormentas será el domingo 12 de julio, aunque, por el momento, los modelos no apuestan por un episodio especialmente generalizado.

Uno de los aspectos más interesantes será comprobar cómo interactúan esas posibles tormentas con la masa de polvo en suspensión prevista para ese mismo día. Dependiendo de la humedad disponible, podríamos hablar tanto de precipitaciones acompañadas de barro como de una atmósfera suficientemente seca como para dificultar el desarrollo de las tormentas.
El alivio podría empezar a asomar a partir del jueves 16 de julio
Las últimas salidas de los modelos comienzan a sugerir que, a partir del jueves 16 de julio, el anticiclón de las Azores tendería a recuperar una posición mucho más habitual para esta época del año, mientras que las bajas presiones volverían a incorporarse a la circulación general del Atlántico.
Si esta evolución termina confirmándose, se cortaría el flujo persistente de componente sur que tantos días lleva alimentando el calor sobre La Rioja. Como consecuencia, el Cierzo podría regresar entre el 16 y el 19 de julio, favoreciendo un descenso apreciable de las temperaturas y un ambiente mucho más llevadero.

Eso sí, todavía es pronto para asegurar cuánto durará ese alivio. Algunos escenarios vuelven a insinuar que el calor podría reorganizarse poco después. Pero esa será ya otra historia que iremos analizando durante los próximos días.
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