El pico térmico alcanzará su punto álgido entre el jueves 24 y el viernes 25 de septiembre, con máximas de 35 ºC o más en la Ribera del Ebro.
El otoño astronómico ha comenzado oficialmente este 23 de septiembre, pero el verano se resiste a decirnos adiós. Lo hace ahora reconvertido y disfrazado de “veroño”, un término acuñado hace años que se ha vuelto casi imprescindible para explicar la prolongación —como si fueran pseudópodos estivales— de los veranos en La Rioja.
Este nuevo pico de calor puede considerarse el punto álgido del veranillo de San Miguel adelantado que arrastramos desde hace varios días. El domingo aparecerán los primeros síntomas de cambio, aunque todavía no podremos hablar de la llegada definitiva del otoño.
Hasta 36 ºC en la Ribera en pleno otoño
El jueves y el viernes serán las jornadas más calurosas, con máximas de 35 a 36 ºC en la Ribera del Ebro.
En Logroño esperamos unos 35 ºC el jueves 24 y hasta 36 ºC el viernes 25, mientras que las mínimas se mantendrán entre los 13 y los 15 ºC. Volveremos a tener, por tanto, una amplitud térmica muy marcada entre el amanecer y las primeras horas de la tarde. A partir del fin de semana las temperaturas comenzarán a normalizarse aunque todavía con calor.

En la Ibérica riojana también hará un calor muy anómalo. En Villoslada de Cameros podríamos alcanzar aproximadamente 31 ºC durante el jueves y el viernes, valores extraordinariamente altos para un municipio situado por encima de los 1.000 metros.

El mapa de anomalías térmicas a 850 hPa previsto por el GFS para el viernes muestra a la Península Ibérica bajo una de las desviaciones cálidas más destacadas del hemisferio norte (+12/+15ºC por encima de lo habitual). Esto no significa que sea el lugar con mayor temperatura absoluta, sino que el aire situado a unos 1.500 metros estará mucho más cálido de lo habitual para estas fechas.

El domingo aparecen los primeros síntomas de cambio
El domingo aumentarán la nubosidad y el riesgo de chubascos o tormentas, aunque seguirá haciendo calor para finales de septiembre.
El sábado todavía tendremos un ambiente estable y cálido, pero las máximas comenzarán a moderarse: alrededor de 30 ºC en Logroño y 29 ºC en Villoslada de Cameros.
El cambio se hará más visible durante el domingo. Esperamos más nubosidad y aumentará la posibilidad de algunos chubascos o tormentas, todavía con bastante incertidumbre en su distribución e intensidad. Las máximas podrían rondar los 30 ºC en Logroño y los 27 ºC en Villoslada. Como vemos las precipitaciones podrían aparecer el domingo 27, aunque de momento no parece que vayan a ser nada importante en base al modelo ECMWF.

Durante el lunes y el martes el ambiente sería más variable. Las temperaturas tenderían a bajar, especialmente en la Ibérica, aunque seguiríamos hablando de valores cálidos para la época y no de una entrada fría propiamente dicha.
Esta evolución encaja con el posible cambio de tiempo para finales de septiembre que venimos siguiendo. La vaguada atlántica gana opciones de acercarse entre el 28 y el 29, pero todavía quedan dudas sobre su recorrido y sobre la cantidad real de lluvia que podría dejar.

En definitiva, primero tocará soportar el último coletazo del veroño, con calor claramente anómalo durante el jueves y el viernes. A partir del domingo comenzaremos a mirar al oeste, esperando que esta vez el otoño consiga avanzar un paso e ir desplazando a este verano eterno..
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